Pisto, de toda la vida

La cocina mediterránea, siempre tan rica y sana, nos enseña como comer con poco dinero haciendo uso de las verduras de la huerta.

En el caso español, tenemos el tradicional pisto, que está bueno se mire como se mire. Nuestros vecinos franceses tienen un "sucedáneo" llamado ratatouille, que tan famoso ha hecho Walt Disney.





Los italianos tienen el equivalente llamado caponata, que algún día habrá que hacer.

Pues manos a la obra, aquí está mi versión de la receta del pisto.
Ingredientes (4 personas):
  • 1 cebolla grande
  • 1 pimiento verde
  • 1 pimiento rojo
  • 2 tomates maduros
  • 2 calabacines
  • 2 berenjenas
  • 200 ml. tomate frito
  • Aceite de oliva
  • Sal
Para acompañarlo:
  • 1 kg de patatas
  • 4 huevos
Modo de elaboración:

Se lava la verdura (calabacines, berenjenas, pimientos y tomates) y se corta todo en dados pequeños (el tamaño importa, hay quien le gusta en dados más grandes).
Se pone aceite a calentar y se echa primero la cebolla y los pimientos para que pochen a fuego medio.
Se remueve un poco, y se añaden los daditos del tomate.
En unos cinco minutos, se echa la berenjena y seguidamente el calabacín. Se sigue removiendo y se sala a gusto.
Se añade el tomate frito y a remover otra vez.

A mi me gusta ir probando si la verdura está hecha (o si le falta sal), pero en otros cinco minutos o un poco más, el pisto está listo.


Para acompañarlo, para empezar nada como unas patatas fritas, también dados, que conviene echarlas justo antes de servir (con lo que si sobra pisto se guarda o congela, las patatas se ponen blandas).
También lo suyo, es uno o dos huevos fritos por comensal. También se puede añadir, algo de embutido o salchichas.

¡Que aprovechen!
El pisto puede servir como guarnición de platos de carne o pescado.